centro deportivo can dragó
Ampliación de la piscina municipal can dragó.
El proyecto trata de ampliación de la piscina municipal can drago, el edificio a ampliar forma parte del conjunto de equipamientos formado por tres manzanas a lo largo de un eje longitudinal entre la avenida de la meridiana y el paseo de andreu nin, en las que se encuentran una serie de pabellones, pistas y zonas de parque para llevar a cabo distintas actividades deportivas y de ocio. El edificio a ampliar es obra de los arquitectos espinet i ubach.
La complejidad formal del edificio existente y la irregularidad del solar fuerzan a plantear una solución suficientemente fuerte como para generar su propio orden, que al mismo tiempo responda respetuosamente a los distintos encuentros con lo existente. este orden interno se consigue gracias a la creación de un patio interior que absorba las distintas directrices del solar y alrededor del cual se desarrollen las distintas actividades y funciones del edificio. Este patio tiene el mismo lenguaje arquitectónico que algunos de los volúmenes del edificio existente que también juegan con distintas direcciones. El patio llega hasta la planta sótano, a partir de la cual se organizan las circulaciones de todo el edificio.
A nivel volumétrico, el edificio va subiendo en forma de espiral alrededor de este patio. Des de la parte más baja, en el vestíbulo, donde la altura es de planta baja y sótano, hasta la parte más alta, en la que se llega a una segunda planta. Esta parte más alta es la que formaliza la fuerza de la esquina entre las calles rosseló i porcel y el paseo de andreu nin. Este volumen es el que se complementa con el vacío del patio y funciona como contrapunto del volumen de la piscina grande en el conjunto.
El edificio se organiza también a partir de la idea de bandejas. Los forjados-bandejas se disponen alrededor del patio y se arriman a los límites del solar. Éstos van disminuyendo su superficie a medida que van subiendo de planta. Crean una espiral que tiene su punto álgido en la esquina entre las dos calles. Para enfatizar la idea las bandejas aparece en la fachada, sobresaliendo del plano de ésta. La horizontalidad del edifico se potencia encajando los cerramientos de cada planta entre estas bandejas, como cintas que envuelven el edificio y cierran cada planta, que ponen el límite al espacio que las contiene.
Estos cerramientos son diferentes si envuelven el patio interior o si cierran el edificio a la calle. Una especie de volumen reversible, de cuerpo que tiene una piel dura y oscura frente a los agentes externos de la calle, de lo público; pero que a cambio tiene su cara más blanda y luminosa en el corazón del conjunto.
El muro conformado por esta piel más dura intenta diluirse al mismo tiempo que unir dos de las circunstancias de partida del edificio existente más complejas. La confrontación entre dos muros de carácter diferente y de materiales diferentes pero que casi tienen el mismo nivel de protagonismo en la percepción des de la calle. Uno de los muros es el elemento generador del edificio existente, y el otro es el muro que marca el límite y la fachada principal del proyecto; uno está aplacado de piedra, el otro es de ladrillo visto. La nueva propuesta agarra esta situación e intenta unir estos dos elementos mediante otro muro que busca la desmaterialización para no entrar en conflicto ni competencia con los existentes, y de esta forma potenciarlos.
dirección: carrer rosselló-porcel s/n, barcelona
superficie construida: 3.860 m2
redacción de projecte: 2006-07
previsión inicio de obras: 2009
arquitectos: vora (con toni riba)
colaboradores: beatriz borque, sónia gaspar, aina traverso, arnau boronat
proyecto estructura: eskubi-turró arquitectes
proyecto instalaciones: grupo jg ingenieros consultores
proyecto y consultoría iluminación: biosca i botey (jordi ballesta, michaella mezzavilla)
mediciones y presupuestos: guillem llorens gragera
promotor: ubae fitness s.l.