cementerio sant esteve sesrovires
El lugar de la ausencia. El cementerio.
La muerte se concibe como final de la vida o como una transformación hacia otro estado vital. En cualquier caso, la muerte es una desaparición, una ausencia. Hemos querido desarrollar esta propuesta de cementerio en base a la idea de vacío, el lugar de la ausencia.
El lugar de la ausencia. El cementerio.
La muerte se concibe como final de la vida o como una transformación hacia otro estado vital. En cualquier caso, la muerte es una desaparición, una ausencia. Hemos querido desarrollar esta propuesta de cementerio en base a la idea de vacío, el lugar de la ausencia.
Espacio excavado. El cementerio existente está situado encima de una elevación del terreno. La ampliación se sitúa excavada en el lado noreste. La excavación permite crear el espacio del cementerio nuevo sin transformar la imagen del cementerio existente, presente en la memoria de los ciudadanos y ligada a la tipología tradicional de cementerio cerrado por un muro.
Espacio cerrado. El vacío comporta un espacio interior, íntimo, cerrado por el mismo terreno. Al descender, el paisaje va desapareciendo; una vez dentro del cementerio, la única referencia es el cielo.
Espacio anónimo. El cementerio no tiene fachada (no es una casa). El acceso se efectúa a través de un gran plano inclinado que conduce suavemente hacia el interior. Un doble muro en la entrada modifica la corriente del recorrido, como el meandro de un río ralentiza su curso antes de llegar al mar.
Relación con el cementerio existente. El nuevo cementerio es formalmente autónomo, con reglas propias, y tiene un carácter claramente diferente. A nivel funcional, se establecen diversas conexiones que permiten una circulación fluida entre los dos recintos. La ampliación mantiene un diálogo a diferentes niveles con el cementerio existente y es respetuosa con su imagen y con la jerarquía simbólica respecto al pueblo.
Contraste exterior-interior. Contraste material y simbólico. Exterior, en relación con el mundo de los vivos, se trabaja con materiales del contexto: hormigón, tierra, vegetación… Todo el interior se plantea en mármol blanco. El pavimento es una capa de guijarros de mármol blanco que refleja la luz y acompaña al visitante con el rumor de los pasos. El cementerio se convierte en un espacio luminoso, sensorial, abstracto, que nos traslada a un mundo especial… y permanece como una huella fosilizada en el paisaje.
El lugar de la ausencia. El cementerio.
La muerte se concibe como final de la vida o como una transformación hacia otro estado vital. En cualquier caso, la muerte es una desaparición, una ausencia. Hemos querido desarrollar esta propuesta de cementerio en base a la idea de vacío: el lugar de la ausencia.
dirección: sant esteve sesrovires (penedès)
superficie construida: 1.200 m2
concurso: 2008
arquitectos: vora (con toni riba)
colaboradores: eva cotman, alessandro cozzo
promotor: ayuntamiento de sant esteve sesrovires