Prototipo área de juegos
Propuesta para un prototipo de espacio de juego de nueva generación. Un paisaje abierto, flexible e inclusivo donde el juego no se impone, sino que se sugiere.
Se propone un espacio de juego totalmente accesible definido por la indeterminación y la apertura, que rechaza las reglas predefinidas, las tipologías fijas y el mobiliario de catálogo. Se concibe, en cambio, como una condición excepcional dentro de su entorno: una superficie continua que se deforma para generar un paisaje de juego libre e imaginativo. Sin prescribir usos concretos, el espacio invita a los niños y niñas a explorar, interpretar e inventar sus propias formas de juego.
La topografía es el principal instrumento del proyecto. Una superficie plegada y ondulada crea puntos elevados, depresiones, pendientes y zonas más recogidas, fomentando el movimiento y la exploración sensorial. La experiencia del cuerpo en el espacio —equilibrio, esfuerzo y posición— se convierte en el propio juego. Esta topografía se complementa con una variedad de texturas, desde superficies lisas hasta rugosas, incluyendo elementos pétreos integrados, que permiten trepar, deslizarse, tocar o descansar sobre una misma superficie sin funciones predefinidas.
En el punto más bajo, el terreno configura un área de arena, entendida como espacio de manipulación de la materia especialmente adecuado para los niños más pequeños. El agua también se integra en el paisaje: el terreno se modela para guiar su recorrido de forma no lineal, transformando la lluvia o el agua de juego en un elemento activo que atraviesa la superficie y se absorbe en los bordes permeables y la vegetación.
Una estructura circular ligera delimita el área de juego sin cerrarla. Actúa como un hito urbano reconocible, enmarcando el espacio sin perder su continuidad con el entorno. La ausencia de vallas evita la condición de recinto cerrado habitual en los parques infantiles y favorece la interacción entre niños y adultos. Esta estructura también aporta confort ambiental: la vegetación trepadora genera sombra estacional, un sistema de nebulización refresca el espacio en verano y añade una dimensión lúdica, y la iluminación integrada permite su uso en horas de menor luz.
El proyecto promueve un uso intergeneracional. Su superficie continua y no especializada permite apropiaciones espontáneas más allá del horario infantil, manteniendo el espacio activo durante todo el día. La robustez material y la simplicidad constructiva garantizan su durabilidad y la diversidad de usos.
Luna / Nube. Concurso.
Dirección: –
Superficie: 150 m2
Concurso: 2022
Arquitectura: vora (con Toni Riba)
Equipo: Laura Bravo, Clara González, Klara Lanzhotska
Promotor: Ayuntamiento de Barcelona / Bimsa