Toldos Born
Dos estructuras ligeras de palio en los extremos de la plaza del Comerç proporcionan una sombra retráctil y funcionan como umbrales urbanos. Son reversibles y adaptables, con cimentaciones que también pueden servir como plataformas de uso público.
El sistema de protección solar propuesto para la plaza Comerç parte de una lectura urbana del espacio. La intervención se resuelve mediante dos estructuras porticadas (palio) con pilares esbeltos y toldos retráctiles, suspendidos por un sistema ligero de cables. Los dos palios, situados en los dos extremos de la plaza, comparten dimensiones y proporciones derivadas de las arquitecturas circundantes y del orden geométrico del espacio público.
Su ubicación los convierte en espacios umbral en la aproximación a la plaza, y refuerza la estrategia adoptada en las últimas intervenciones en el espacio, especialmente la colocación de bancos en forma de paréntesis en ambos extremos.
Desde el punto de vista constructivo, la propuesta plantea dos niveles de reversibilidad, con el objetivo de preservar el potencial del espacio público existente y adaptarlo a las diferentes necesidades de sombra a lo largo del año. La estructura se concibe para poder desmontarse y retirarse si se considera conveniente.
La presencia muy superficial del forjado del aparcamiento subterráneo bajo la plaza condiciona fuertemente el sistema de soporte de los pórticos, especialmente sus cimentaciones. Por ello, se proponen dos alternativas de cimentación:
La primera, opción preferente, es un sistema “invisible” en el que los pilares se anclan a zapatas soterradas mediante vainas empotradas, sin ningún elemento volumétrico visible en la base. Esto garantiza la continuidad y fluidez del espacio público y minimiza el espacio necesario para almacenamiento en caso de desmontaje. El sistema es similar al utilizado en algunas sombrillas de terraza de bar.
La segunda opción, pensada para minimizar riesgos constructivos, consiste en zapatas prefabricadas superficiales sobre las cuales se fijan los pilares mediante placas de anclaje y uniones roscadas convencionales. Estas zapatas se conciben no solo como elementos estructurales, sino también como soporte para nuevos usos del espacio público. Así, estas tienen la altura de un banco y ofrecen suficiente superficie para sentarse, apoyarse o ampliar temporalmente las terrazas de los establecimientos cercanos. De este modo, una necesidad estructural se convierte en una oportunidad para activar y enriquecer los usos de la plaza.
Dirección: Plaça Comerç, Barcelona
Superficie: 1.200 m²
Concurso: 2025
2º premio
Arquitectura: vora
Equipo: Javier Esteve Casañ, Marta Basco, Martim Fernandes, Felix Maennig
Promotor: Ayuntamiento de Barcelona
Imágenes: vora